Este proceso nos hace pensar en un granjero: planta la semilla, riega los campos y fertiliza la tierra. Y no parece que pase nada. No se rinde. No sale corriendo al campo a cavar buscando verduras... Tiene paciencia y confía en el proceso natural. Tiene fe y comprende que gracias a su esfuerzo diario cosechará. Y un día, casi de repente, ahí está”. 

Robin Sharma, “El líder que no tenía cargo" (2010).