La masonería proviene de las fraternidades de los canteros medievales, quienes a través de metáforas – guías, usaban palabras y símbolos secretos para reconocer la legitimidad de los demás constructores, además de proteger su trabajo de los extraños.

Los masones realizan un juramento o promesa de que no estarán involucrados en "ningún acto que pueda tender a subvertir la paz y el buen orden de la sociedad, y de obedecer debidamente las leyes del estado y los Derechos Humanos".